¿Fue un caso más de la mal llamada “justicia por mano propia” o un simple acto defensivo? Ese interrogante no pudo ser respondido en una audiencia en la que fueron procesados tres hombres por el homicidio de un joven ocurrido el año pasado en la zona de San Pablo.

El 18 de diciembre, Lautaro Ledesma (20 años) fue encontrado gravemente herido al borde de un canal de riego, en un cañaveral. Fue internado en el hospital Padilla, donde falleció dos días después. Jorge Martínez, cuñado del joven, relató que se encontraba en el lugar junto a Ledesma y a un menor de 17 años cuando fueron atacados por tres personas que se movilizaban en una moto.

Personal de la Brigada de La Reducción, al mando de los comisarios Juan Ávila y Miguel Carabajal, logró identificar a los sospechosos mediante testimonios y el análisis de imágenes de cámaras de seguridad. El lunes, con una orden judicial, fueron aprehendidos Javier Humberto González (31), Juan Marcelo Jiménez (51) y su hijo, Julio Agustín (28).

En una audiencia realizada ayer, la auxiliar Luz Becerra, siguiendo instrucciones del fiscal de feria Marcelo Leguizamón, sostuvo que los acusados habrían atacado a Ledesma por motivos que aún no están claros. También mencionó que un testigo observó la situación y que, al aproximarse al lugar, uno de los hombres le habría dicho: “ahí está, perdieron los que nos quisieron robar”. La representante del Ministerio Público indicó además que el testigo confirmó que la víctima estaba gravemente herida en ese sitio y no en el lugar donde finalmente fue hallada.

Los defensores de los acusados, Aurora Díaz Argañaraz y Álvaro Mariano Zelarayán, plantearon otra teoría del caso. Señalaron que los imputados regresaban de trabajar en un country de la zona cuando fueron abordados por Ledesma y dos cómplices. “Con machetes y un arma de fuego los amenazaron y le robaron el celular a uno de ellos. Se defendieron y esas personas los agredieron e incluso les dispararon. Una bala impactó en la hebilla del cinturón de Juan Marcelo y por eso no terminó gravemente herido”, destacaron.

“No teníamos armas, veníamos de trabajar. Ellos reconocieron que estaban allí con un machete. Uno dijo que era para cortar pasto y otro para conseguir cañas”, indicó González. “Aquí hay una realidad: hemos demostrado que son trabajadores que regresaban a su casa para descansar y fueron sorprendidos por personas con antecedentes por robo agravado. Hay una lógica evidente que no se está teniendo en cuenta”, señaló la abogada defensora.

“No denuncié el caso porque en 2021 sufrí el robo de mi moto y nadie hizo nada”, dijo Juan Marcelo Jiménez. González, por su parte, sostuvo: “quedamos aterrados por todo lo que había sucedido”. Julio Agustín afirmó que no estuvo presente en el momento del ataque y que llegó al lugar después. Los otros dos acusados ratificaron esa versión y señalaron que la tercera persona involucrada es otro pariente suyo, que se presentaría ante las autoridades.

Becerra solicitó que se dictara la prisión preventiva de los tres acusados por dos meses. Los defensores rechazaron el pedido y solicitaron el sobreseimiento. El juez Lucas Taboada resolvió procesar a los tres por el delito de homicidio simple. Además, dispuso una medida cautelar contra Jiménez y González por 30 días. En el caso del segundo, bajo la modalidad de arresto domiciliario. Respecto del tercer imputado, ordenó que continúe el proceso en libertad.

Becerra aclaró que la investigación recién comienza y que, a partir de lo planteado por las defensas, la teoría del caso podría modificarse. El magistrado coincidió con esa postura y remarcó que espera avances en la investigación.